Hoy en día, son muchos los hombres que utilizan habitualmente una brocha de afeitar. Pero, ¿a qué se debe tanto éxito? Este utensilio tiene importantes ventajas (estéticas, prácticas, etc.). Para empezar, la brocha de afeitar tiene el aspecto de un pincel grande: consta de un mango al que se une un cepillo.
Tradicionalmente, la brocha está fabricada con pelo auténtico de tejón (de ahí su nombre). La elección del pelo de tejón no es casual. De hecho, este pelo es conocido por su capacidad para retener el agua. El contacto entre el pelo humedecido y el jabón de afeitar confiere a la mezcla una textura cremosa y compacta.
s, las cerdas de la brocha ablandan la barba, lo que hace que el afeitado sea más preciso y cómodo. ¡Con la brocha, se acabaron los cortes y las irritaciones! Un pequeño consejo: ya sea después del afeitado o en el día a día, no olvides hidratar la piel y utilizar un bálsamo para después del afeitado (aceite para la barba, etc.).