Aparte de los factores hormonales y genéticos, varios otros elementos pueden contribuir a la caída del cabello. Comprender estas causas puede ayudar a orientar mejor los tratamientos y a prevenir la progresión de la calvicie:
Estrés: El estrés puede alterar el ciclo de crecimiento del cabello. Provoca un aumento de los niveles de cortisol, una hormona que puede interferir con la fase de crecimiento del cabello (fase anágena). Esto puede llevar a una condición llamada efluvio telógeno, en la que el cabello se cae más rápido de lo habitual.
Alimentación: Una carencia de vitaminas y minerales puede debilitar los folículos pilosos. Por ejemplo, una disminución de hierro, zinc, vitamina D, vitamina B12 y biotina puede provocar la caída del cabello. Una alimentación desequilibrada, rica en azúcares y grasas saturadas, también puede tener un impacto negativo en la salud del cabello.
Estilo de vida: Hábitos como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol pueden dañar la salud capilar. El tabaco reduce la circulación sanguínea hacia el cuero cabelludo, privando a los folículos pilosos de los nutrientes necesarios. El alcohol, por su parte, puede causar deshidratación y carencias nutricionales, debilitando el cabello.
Productos y tratamientos capilares: El uso excesivo de productos químicos agresivos en champús, tintes y tratamientos capilares puede dañar los folículos pilosos y provocar la caída del cabello. El calor excesivo de los secadores y las planchas también puede debilitar el cabello y causar su rotura.
Enfermedades y medicamentos: Algunas enfermedades como los trastornos de la tiroides, el lupus y la diabetes pueden causar la pérdida de cabello. Además, ciertos medicamentos, como los utilizados para tratar el cáncer, la hipertensión, la depresión y las enfermedades cardíacas, pueden tener como efecto secundario la caída del cabello.
Factores ambientales: La exposición a contaminantes y toxinas ambientales también puede dañar el cabello y el cuero cabelludo. Los rayos UV del sol pueden debilitar el cabello y resecar e irritar el cuero cabelludo.
Con la edad, los folículos pilosos tienden a producir cabello más fino y en menor cantidad. Esto se debe en parte a una reducción del tamaño de los folículos y a una disminución de la fase de crecimiento del cabello.