La brocha de afeitar es un cepillo o pincel que permite hacer espuma con el jabón de afeitar antes de aplicarlo sobre las zonas del rostro que se van a rasurar. Forma parte de los accesorios masculinos indispensables para un afeitado tradicional.
Está compuesto por un mango, habitualmente fabricado en metal, madera o cuerno, y por cerdas naturales o sintéticas. Las brochas de afeitar están disponibles en una amplia gama de formas, tamaños y materiales diferentes, y constituyen un elemento esencial del neceser de un hombre.
Se combina con el bol de jabón o bol de afeitado (recipiente de porcelana para una mejor calidad), destinado a contener jabón de afeitar o crema de afeitar. Ya sea uno u otro, es necesario frotar la brocha de afeitar sobre la sustancia elegida para hacerla espumar.
El barbero recomienda realizar movimientos circulares durante aproximadamente 60 segundos. Con ayuda de la brocha de afeitar, aplique la espuma obtenida sobre las mejillas y el mentón, distribuyéndola en una capa uniforme.