- Masaje del mentón a la mandíbula:
Coloca los dos pulgares a cada lado del mentón y pellizca ligeramente la piel. Desliza suavemente los pulgares hacia arriba, siguiendo la curva de la mandíbula hasta las orejas. Este movimiento ayuda a esculpir la parte inferior del rostro y a estimular la circulación en la zona del mentón y la mandíbula.
- Masaje facial con las falanges:
Coloca las falanges de los cuatro dedos de cada mano sobre el rostro. Deslízalas desde la nariz hacia las sienes y, a continuación, desde el rabillo exterior de los ojos hacia la raíz del cabello. Este gesto permite drenar los líquidos acumulados y reducir las bolsas, al tiempo que favorece un efecto lifting.
Utilice las yemas de los dedos para realizar movimientos lentos desde el centro de los ojos hacia la raíz del cabello. Repita este gesto en toda la frente. Este masaje ayuda a relajar los músculos de la frente y a reducir la apariencia de las arrugas horizontales.
Para obtener resultados óptimos, puede utilizar una piedra de gua sha.