Parece obvio y trivial, pero no lo es. Cada mañana, antes de ir a trabajar, debes lavarte bien la barba. Deja de considerarla un simple pelo y dale la misma importancia que al cabello de tu cabeza. Así como usas productos específicos para el cabello (champús anticaída o anticaspa para el cuidado de la barba), también es importante usar un champú suave que respete el pH de tu piel, sin irritarla ni dañarla.
Usar jabón común para lavar la barba es un error, ya que daña la piel. Además, la barba contiene muchos más gérmenes y bacterias que el cabello. Piensa en los restos de comida, en el roce de las manos con el teclado y la contaminación del aire.
Todo esto demuestra que una barba, sobre todo una larga, es un caldo de cultivo ideal para gérmenes y bacterias.